Sus funciones básicas son :

1- ACTIVIDAD CIRCULATORIA. Filtra la sangre intestinal, depurándola.

2- ACTIVIDAD SECRETORA Y EXCRETORA. Produce la bilis, una sustancia que facilita la digestión de las grasas en el intestino. También permite excretar o eliminar las sustancias tóxicas como drogas y alcohol.

3- ACTIVIDAD METABÓLICA. Interviente en la metabolización de los carbohidratos, proteínas, lípidos, minerales y vitaminas. Convierte los carbohidratos y proteínas en grasas. Esta metabolización permite almacenar glucógeno en el hígado

4- ACTIVIDAD PROTECTORA. En el hígado hay unas células llamadas células de Kupffer, que permiten fagocitar (digerir) parásitos, virus, bacterias del intestino. Además son fundamentales en la formación de antígenos durante procesos inflamatorios o ifecciosos porque son las iniciadoras de la inmunidad.

Qué es depurar el hígado y cómo se consigue

Los deshechos del organismo son expulsados por las células y pasan a la sangre que los transportará hasta los órganos excretores (hígado y riñones) donde son transformados y conducidos a los órganos de evacuación. Pues bien, como el organismo lleva siempre un cierto retraso a la hora de efectuar la limpieza es evidente que no ingerir alimentos durante un tiempo le permite dedicar más energía a la depuración.

Un buen estado de salur depende d la capacidad del organismo para eliminar los residuos. La depuración del organismo es una de las primeras acciones que deberíamos tomar cuando nos planteamos el tratamiento de cualquier patología.

Depurar el organismo consiste en disminuir su nivel de toxemia. Y eso debe hacerse haciendo dos cosas:

1- DISMINUIR LOS TÓXICOS EXTERNOS

2- AYUDAR A LOS ÓRGANOS A REALIZAR SU FUNCIÓN

Un buen drenaje debe durar entre 3 y 10 días. Pero hay que advertir que este proceso depurativo conlleva la aparición de una especie de crisis (que garantiza que el organismo está cambiando). Veamos algunos signos de desintoxicación:

  • UNA CAPA BLANCA AMARILLENTA EN LA LENGUA: Debido a los residuos que se eliminan por esta vía. Cuando vuelve a ser sonrosada de nuevo, indica que la depuración ha finalizado.
  • ALIENTO FUERTE, INCLUSO FÉTIDO. Cuando se ha depurado lo suficiente vuelve a ser fresco y limpio.
  • ORINA MÁS OSCURA Y DENSA, CON OLOR FUERTE. Vuelve a ser clara al final de la depuración.
  • HECES TAMBIÉN MÁS OSCURAS, CONCENTRADAS Y ABUNDANTES. Volviendo a su color y textura normal cuando finaliza la depuración.

La técnica utilizada puede consistir en ayunar. En estos casos la cantidad de materia fecal no aumenta, aunque sí es diaria puesto que por lo general hay residuos que no podían eliminarse con la defecación normal cotidiana. Además, la crisis también engloba ciertos síntomas que pueden aparecer o no:

a) Fiebre que disminuye con rapidez (indica toxemia excesiva): Aquí es importante no actuar contra ella sino mantenerla controlada. La fiebre tiene una función de defensa orgánica.

b) Aminoración de las funciones muscular y sensorial así como de la digestiva. Estos síntomas suelen aparecer con más intensidad cuanto más elevada es la toxemia y más riguroso el procedimiento adoptado.

c) Dependiendo de cada individuo, podríamos encontrarnos con otros síntomas particulares como aumento de la sudoración, incremento de mucosidades nasales o faríngeas, lagrimeo, aparición de forúnculos, etc.

d) Dolor difuso y/o jaqueca, señal de alarma para el organismo que invita a la búsqueda de calor, reposo, rechazo de alimentos...

Lo más aconsejable, siempre que los síntomas no sean demasiado violentos o impliquen algún riesgo para el individuo, es encauzarlos mediante técnicas naturales y no suprimirlos ya que la propia naturaleza del individuo es la que elige la forma más adecuada para restablecer el equilibrio.

Recomendaciones para una depuración hepática

Consuma, si le es posible, alimentos de origen biológico.

  • Frutas como desayuno, almuerzo y/o sustituto de la cena.
  • Prepare los alimentos al vapor, hervidos o a la plancha
  • Elimine productos refinados, la carne roja y los productos lácteos.
  • Evite el consumo de bebidas alcohólicas, excitantes, etc.
  • Procure no tomar alimentos fritos, congelados, precocinados, etc.
  • Tome algún tipo de caldo depurativo diariamente y fuera de las comidas.
  • Trate de reducir la cantidad de alimentos a ingerir.
  • Evite las situaciones de estrés.
  • Mantenga una higiene externa e interna adecuadas.
  • Realice una actividad física acorde con sus necesidades.
  • Duerma un mínimo de horas para que el sueño sea reparador.
  • Beba agua filtrada o embotellada.

- Cereales integrales: aportan hidratos de carbono complejos y vitaminas del grupo B, elementos necesarios para el buen funcionamiento del hígado.

- Frutas: son ricas en azúcares de fácil asimilación y vitaminas antioxidantes que favorecen el funcionamiento hepático y evitan la retención de líquidos.

- Verduras: siempre que sea posible se deben tomar crudas o cocinadas con poca sal. Aportan potasio y otros minerales necesarios en caso de trastornos hepáticos. Además, aportan folatos necesarios para el metabolismo hepático.

- Uvas: además de aportar azúcares naturales y vitaminas antioxidantes activan la función desintoxicadora del hígado y estimulan la producción de bilis.

- Manzanas: facilita el vaciamiento de la bilis y la descongestión hepática. Y poseen abundante fibra.

- Ciruelas: evitan el estreñimiento y favorecen la eliminación de desechos orgánicos. Son bajas en sodio, grasas y proteínas. Facilitan el trabajo hepático.

- Cerezas: son antioxidantes y depurativas de la sangre lo que facilita el trabajo hepático.

- Cebollas: gracias a su aceite esencial sulfurado estimulan la función desintoxicadora del hígado.

- Aceite de oliva: en cantidades moderadas favorece el buen funcionamiento hepático.

- Fresas: mejoran la circulación venosa del sistema portal hepático y contribuyen a reducir la ascitis.

- Achicoria, escarola y endivia: contienen una sustancia amarga que facilita el vaciamiento de la vesícula.

- Berenjena: es un tónico digestivo que activa de forma suave la función de la vesícula.